Los bosques se llenan de árboles, y los labios de besos vacíos. El rojo dibuja trazos perdidos, y encontrar algo de luz en ti es cruzar en ámbar, aún así, estoy haciendo punto con unas cuantas miradas que me dejaste, para ver, si hilando-te vuelvo a coser todos mis rotos. ¿Desde cuándo odiamos vivir(nos)?El miedo al balanceo y la caída lo corroe todo. Nunca quisimos pagar el precio de una posible derrota, aunque nuestra lucha sea una autodestrucción inolvidable.
Quizás yo sea uno de esos niños del columpio y sólo necesite un pequeño empujón para intentar tocar el cielo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario